Ante la catástrofe ocasionada por la DANA, la Organización Médica Colegial (OMC) quiere, en primer lugar, reiterar su profunda solidaridad con todos los afectados y mostrar su dolor ante la cifra de fallecidos.

La OMC cuenta con profesionales expertos en Emergencias trabajando directamente en Valencia y otras zonas afectadas por las riadas, territorios en los que afortunadamente las estructuras del sistema sanitario no se han visto dañadas y en las que el gran reto se encuentra en la movilidad y el acceso de los beneficiarios a dichas estructuras. Para ello, se están iniciando ya mecanismos de respuesta precoz y completa a las enormes necesidades de soporte mental y emocional que ya presentan tanto usuarios como los mismos profesionales del sistema sanitario que les atienden.

Desde la corporación, y en línea con las recomendaciones generales del Centro Coordinador de Emergencias, se desaconseja la recogida de comida y enseres en otras zonas del país para desplazamiento espontáneo y descoordinado hacia el Levante español.

Aunque sabemos que estas iniciativas surgen desde la buena voluntad y solidaridad, la realidad es que suele generar sobrecarga, saturación y hasta colapso de los mecanismos locales de respuesta.  En estos momentos, es fundamental facilitar el tránsito de los equipos de emergencia, y eso se dificulta con caravanas espontáneas de furgonetas y particulares desde otros puntos del país

La acción más recomendable es la donación de fondos en las ONGs y asociaciones que ya trabajan en la zona, y conocen perfectamente los lugares donde convertir ese soporte financiero en ayuda eficaz y eficiente para los afectados.

Desde la OMC queremos agradecer la solidaridad y colaboración de la ciudadanía y de los profesionales sanitarios mostrada en todo momento.  Desde la corporación seguiremos trabajando para ofrecer, en base a la evolución de los acontecimientos, diferentes opciones de colaboración potentes, efectivas y coordinadas con el resto de actores respondedores en esta tragedia.