La sede del Ilustre Colegio de Médicos de Cáceres ha acogido este jueves la celebración de la II Jornada sobre Atención Primaria, Cuidados al Final de la Vida y Donación, una iniciativa que ha reunido a profesionales de Medicina, Enfermería y Psicología con el objetivo de reflexionar de forma conjunta sobre el abordaje clínico, ético y humano del final de la vida, así como sobre la donación de órganos como parte integrada y respetuosa de ese proceso.
La jornada, dirigida por la doctora Elena Gallego Curto, Coordinadora Médica de Trasplantes del Complejo Hospitalario de Cáceres, ha puesto el foco en la importancia de contemplar la posibilidad de donación cuando un paciente se encuentra en situación terminal, especialmente desde el ámbito de la Atención Primaria, donde se produce el acompañamiento más cercano y prolongado.
Esta actividad se fundamenta, por un lado, en el respeto a la autonomía del paciente, permitiéndole expresar y ejercer su voluntad tanto en lo relativo a cómo desea afrontar su proceso de muerte como en la posibilidad de donar sus órganos y por otro lado, se apoya en el principio de justicia, ya que la donación transforma el final de una vida en una oportunidad para mejorar —e incluso salvar— otras.
A lo largo de la jornada se han abordado aspectos clave como la situación actual del modelo español de donación de órganos, el protocolo de donación en asistolia controlada que se aplica en Cáceres, y el papel esencial del médico de familia en el acompañamiento de pacientes con enfermedades neurodegenerativas, así como en la gestión de las Voluntades Anticipadas. También se ha profundizado en la labor del neumólogo ante la insuficiencia ventilatoria en fases avanzadas de enfermedades progresivas, y en los aspectos legales y éticos que rodean todo el proceso del final de la vida.
El programa se ha completado con una mesa de debate en la que se ha reflexionado sobre cómo facilitar un “buen morir” sin renunciar a la posibilidad de donar órganos, la importancia de la donación en asistolia controlada dentro del sistema nacional de trasplantes, y la necesidad de una coordinación efectiva entre la atención domiciliaria y el traslado hospitalario cuando se valora una donación.